Alimentación e Hipertensión

hipertensionActualmente aproximadamente una cuarta parte de la población mundial sufre hipertensión o no presenta valores de presión arterial dentro de los valores considerados como normales (estimaciones de la Sociedad Internacional de Hipertensión (ISH)).

Podemos encontrar dos clasificaciones: la europea y la americana, aunque la europea es considerada como la más real, es más complicada, mientras que la americana permite intervenir de forma más temprana.

hipertesion clasificacionEl cuidado alimentario en la hipertensión supone un control del:

1.- Consumo Excesivo de Sodio: está más que demostrado que el aumento en el consumo de sodio incrementa las cifras de presión arterial, mientras que la reducción en su consumo la disminuyen, por ello se debe evitar añadir/consumir sal con los alimentos. Una forma de reducir su consumo en aquellas personas que tienen por costumbre utilizarla en cantidades importantes, es por ejemplo, cocinar los alimentos sin sal, añadiéndola en pequeñas cantidades cuando ya están preparados, disminuyendo poco a poco la cantidad con el tiempo. Hay personas que indican no consumir sal en las comidas, sin embargo, en su alimentación están presentes alimentos que la contienen, como comidas preparadas, encurtidos (pepinillo, aceitunas,…), patatas fritas, salsas comerciales, galletas, derivados de los cereales, quesos curados, etc. Como sustituto de la sal, pueden utilizarse hierbas y especias.

2.- Consumo de Cafeína: actualmente no está claro si la cafeína pude estimular el aumento de la presión arterial, lo que si esta claro que un consumo elevado va a favorecerla, sobretodo si la persona no tiene por costumbre consumirla, por ello se deberá valorar la tolerancia en personas hipertensas. Recordar que la cafeína no solo esta presente en el café, sino que la podemos encontrar en algunas infusiones como el te o la hierba mate, en chocolate, bebidas energizantes y en algunos fármacos como los antiácidos. Las personas que consumen bastante cantidad de café al día, pueden reducir el consumo de cafeína por ejemplo mezclando el café que consumen diariamente con descafeinado, o alternando las toma con descafeinados.

3.- Consumo de Alcohol: el consumo de alcohol por encima del nivel moderado se va a asociar con un aumento de la tensión arterial, por ello se recomienda un consumo moderado de 30g de etanol/día en hombres y de 10g de etanol/día en mujeres. Para disminuir su consumo y seguir teniendo el efecto beneficioso del etanol, se puede rebajar la copa de vino con gaseosa o beberla a pequeños sorbos, acompañando con agua.

4.- Consumo de Potasio: el consumo de alimentos ricos en potasio va a favorecer (si se acompaña de una disminución en el consumo de sodio (sal)), el control de la presión arterial, tanto sistólica como diastólica, por ello la dieta tiene que ser alta en el consumo de verduras, frutas, lácteos y frutos secos (estos dos últimos controlando por el contenido en grasas y calorías). Recordar consumir productos frescos naturales en lugar de suplementos de potasio.

5.- Consumo de Fibra: el consumo de alimentos ricos en fibra va a suponer un beneficio en el control de la hipertensión. La fibra la encontramos en alimentos de origen vegetal como frutas y verduras, cereales integrales y legumbres.

El cuidado de la hipertensión no solo supone un control de los hábitos alimentarios, sino que hay que cuidar el estilo de vida ya que ciertas acciones pueden influir de manera positiva o negativa, debiéndose de realizar un cuidado integral:

1.- Sobrepeso: el aumento de peso va a influir negativamente sobre la tensión arterial, por ello hay que mantener un peso saludable, a través de hábitos alimenticios, actividad física, etc. En personas obesas pequeñas reducciones de peso, van a influir positivamente en la tensión arterial.

2.- Inactividad Física – Sedentarismo: llevar una vida sedentaria, sobretodo en personas con sobrepeso u obesidad va influir de manera negativa en la tensión arterial, por ello, la practica regular de actividad física va a suponer un beneficio en el control de la tensión arterial, ayudando además en la perdida de peso y/o en el mantenimiento de un peso saludable, pequeñas acciones de la vida diaria como caminar, subir y bajar escaleras, levantarse y sentarse de una silla entre 30 seg. y 1 min., desplazarse en transporte publico, etc. van a suponer un aumento de la actividad física, aunque el beneficio mas importante será cuando se incluya un programa de ejercicio dentro de la rutina diaria.

3.- Hábito del Tabaco: el efecto del tabaco sobre la salud cardiovascular esta mas que demostrado, debido a que produce un aumento en los triglicéridos y disminuye los valores de HDL-colesterol en sangre, además de inducir el aumento de la tensión arterial.

Después de todo esto, solo queda decir que es necesario hábitos de vida saludables, llevando una alimentación equilibrada donde cobre protagonismo el consumo de frutas y verduras, cereales integrales legumbres y lácteos, consumiendo de forma moderada u ocasional alcohol, evitando el hábito tabáquico y aumentando en la medida de lo posible el nivel de actividad física. Así mismo es necesario un control periódico de la tensión arterial, a fin de detectar si esta produciéndose un aumento y poder poner a tiempo los mecanismos necesarios para su control y regulación.

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